miércoles, 19 de agosto de 2009

Crónica: "El Bondi"

Lleno o vacío, el colectivo tiene ese no se que, que hace que me relaje por completo y observe. Observe al chofer, que la mayoría de veces está algo nervioso y alterado y malgasta su tiempo maltratando a los que tardan en subir, o al papanatas de siempre, que se pone a contar las monedas cuando sube al bondi, maltratando al “pibe”, que pide escolar sin carnet, o al que sube sin cambio. Nunca falta el que te hace correr, si, encima de que uno viene agotado tiene que correr prendido de la escalera y de un salto subirse; porque al Señor Chofer le agarró prisa. Observo a los pasajeros, que hablan, miran, escuchan música, leen, todos encuentran qué hacer para hacer entretenido su viaje, sin dar por descontado a los que salen del colegio, y copan el colectivo; de esos mejor ni hablar (te pasan por arriba con las mochilas,parecen un Scania con acoplado). Observo a los que suben, mirando por encima si queda algún buen lugar desocupado (digo buen lugar, porque no se sientan en cualquiera, primero miran quien ocupa el otro asiento), a las viejas que esperan que algún hombre/mujer muy bien educado le ceda su asiento. Qué bárbaro, esa situación es de lo peor. Porque uno con todo gusto le da un asiento a un anciano, pero a mi el otro día me esperaba un viaje bastante largo, y en una de las paradas asciende una viejecita y se me paró al lado, con esa cara de “ no doy más, por favor” y uno en ese momento ¿Qué hace?, para colmo, recordé a mi mamá diciéndome “podría ser tu abuela” y no me quedó otra que decirle “ Siéntese señora”, y viste, la vieja te mira diciéndote mas o menos “Dios te va a bendecir”. Sí, claro.

Demás está decir que lo más entretenido es cuando me pongo a mirar a los que suben, nunca falta algún que otro ridículo que llame mi atención , con la cara llena de aros, alfileres de gancho, rastas.

Por supuesto que también el bondi tiene cosas feas, viajar en verano por ejemplo, en la calle 40º, en el bondi 53º. Eso claro, si quisiste encanutar un par de monedas, porque sino, tenés la posibilidad de pagar un poquito más, y Ojo, viajás con aire acondicionado. Otra cosa es la limpieza, bueno, antes de sentarte ya está claro que tenés que pasarle un pañuelito al asiento, o bueno, la mano. Y no toques las cortinas, apelmazadas, por supuesto.

Y tanto observar, a los pasajeros, al chofer, al bondi, se me da por observar por la ventana y es cuando veo y gracias a Dios, reacciono que me tengo que bajar. Toco el muy útil timbre, y con muchísimo cuidado, desciendo, por supuesto temblando por miedo a caerme. Qué bueno llegar a destino. (recuerden bajar por la puerta trasera)

4 comentarios:

  1. Muy buen texto, Yamila. Es seguramente la primer "aguafuerte bermudence" que a don Arlt le hubiera gustado escribir. ¡Gracias por publicarla!

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  2. Vuelvo a leer esta crónica, ya pasado un tiempo, y la sigo sintiendo fresca. ¡Felicitaciones! ¿Y las fotos? Agregale imagen a esta excelente muestra de tu trabajo, Yamila.

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  3. esta muy buena yam!!!
    me parece muy ORIGINAL jeje

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