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lunes, 8 de noviembre de 2010

Hacemos radio: "¿Quién está ahí?"

Las compañeras Lucía Rivero, Luciana García, Giiuliana Michelich y Melina Traverso grabaron y editaron este radioteatro lleno de suspenso titulado "¿Quién anda ahí?".
¡Que lo disfruten!

sábado, 11 de septiembre de 2010

Fotocrónica: Contención



Cada sábado por la mañana un grupo numeroso de pequeños se reunía bajo el techo del comedor San José Obrero en torno a la Biblia. Ellos llegaron hasta ahí simplemente para tomar su primera comunión, sacramento sagrado de la religión católica. Algunos obligados por su familia, otros, que sintieron dentro de sí la necesidad de acercarse a Dios, pero en fin ellos estaban ahí. Semana tras semana los chicos iban llegando al "hogarcito" con más ansias cada vez. Habían conocido nuevos amigos y tenían tres pilares firmes de donde sostenerse, sus catequistas, que les leían la cara cuando estaban tristes y notaban el brillo de sus ojos cuando tenían la necesidad de hablar con ellos, de contarles sus alegrías o fracasos, o simplemente sentirse contenidos. Todos ellos tenían necesidades dentro de su hogar, algunos más que otros.
Pero un caso especial llamó la atención de Rocío, quien era catequista por primera vez, uno de los chicos más grandes, Santiago, era el típico problemático del grupo, el que juzgaba todo y protestaba cada vez que se dictaba una consigna o se le asignaba una tarea. Molestaba a los demás y no dejaba que el encuentro se dé con tranquilidad, era un alborotador y era escuchado por los demás, haciendo perder el tiempo a sus catequistas y el aprendizaje a sus compañeros.
Mariana, la más experimentada de los tres catequistas, propuso realizar "entrevistas personalizadas" a cada uno de los niños para conocerlos mejor y entender sus actitudes. El primero fue, por supuesto, Santiago. Rocío, con toda su ternura explicó a Mariana la necesidad de ser ella la que lo entrevistara, ya que había notado cierto disgusto entre ambos. Fue así que preparó una serie de preguntas, entre ellas con quién vivía.
Llegado el sábado Rocío llamó a Santiago fuera del salón de clases, le explico lo que iban a hacer y preguntó si estaba de acuerdo. El niño, algo confundido y dubitativo contesto con timidez que sí. Se sentaron en una pequeña escalera en el patio, comenzó preguntándole cuestiones básicas, como le iba en la escuela, cuantos hermanos tenía, cómo se llevaba con ellos, etc. Pero cuando preguntó el nombre de los padres el niño agachó la cabeza con tristeza y con la misma tristeza y vacío en la mirada contestó que su padre había fallecido cuando el era niño y su madre le había dado tres hermanas menores, todas de diferentes padres, y agregó que los sábados y domingos eran los mejores días de la semana, ya que los pasaba con sus abuelos paternos, que le brindaban todo el afecto que su padre no había podido y ahora tenía a sus nuevos amigo allí, cada sábado por la mañana.
Luego de esta charla Santi mejoró su actitud, comenzó a participar y a preocuparse por el trabajo. Antes era escuchado por decir tonterías, ahora era escuchado a la hora de leer, dar una explicación o cuando ayudaba a Rocío a pedir silencio. Forjaron un lazo muy especial. Él la defendía y confiaba firmemente en ella. Ambos crecieron como personas, ambos aprendieron a escuchar y contenerse.

lunes, 30 de agosto de 2010

Alguien toca la puerta

Carlos era un hombre solo, de edad avanzada y propietario de una abandonada casa en el norte de la ciudad de Bs As. Su mujer había fallecido hacía 3 años y él no veía la hora de hacerle compañía en el frío panteón donde descansaba eternamente. Una tarde nublada de junio se encontraba mirando hacia fuera por la ventana del frente, rutina que mantenía desde que su única hija se marchó de casa. Admiraba con recelo a las jóvenes parejas de enamorados que pasaban por su ventana, recordando las tardes de primavera en que el mate era excusa para visitar a su enamorada tratando de ocultar tras su sonrisa el profundo amor que sentía. Nunca pudo olvidar aquel día en que tomo coraje y con un anillo en el bolsillo golpeó la puerta de su casa, oyó a la madre gritar a María del Carmen que abriera la puerta, y mientras suave se deslizaba la puerta, él se arrodillaba decidido, subió la cabeza en busca de su mirada y tiritando pronunció -“María ¿me harías el honor de casarte conmigo?”.Todos aquellos hermosos momentos se volvieron a guardar, rápidamente, en el cofre de la memoria cuando golpearon a la puerta, cosa muy rara, ya que nadie iba a visitarlo hacía tiempo.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Entrevista a Sebastian Montero

"Creo que la música es fundamental para la vida"


En esta ocasión entrevistamos a Sebastián Montero, el preceptor del colegio Nuestra Señora de los Milagros; aquel que deleita a sus alumnos con hermosas melodías y una voz prodigiosa en cada hora libre.

Él esta estudiando el Profesorado de Música en la cuidad de Rosario, este es el último año que cursa para luego recibirse como profesor de dicha materia. Ademas toca en una banda llamada "La Legión" junto a un grupo de amigos.

Charlamos un poco con el sobre su relación con la música y como lleva a la práctica ésta su pasión:

¿Desde chico te interesaste por la música?


- Siempre me sentí muy atraído por la música, cada vez más, hasta que me interesé en aprender y también compartirla.

¿ En qué instrumento te especializás y desde cuándo lo tocás?


- Mi instrumento sería la guitarra, y mi voz. Desde hace tiempo toco, pero comenzé a interesarme más en los últimos años de la secundaria.


¿ Se podría decir que tu vida está rodeada de música entonces?


- Sí, mi vida está rodeada de música, como la de muchos. Es más, creo que la música es fundamental para la vida.

¿ Seguís tocando con tu banda, "La Legión" ?

- Con la banda seguimos tocando. Este proximo sábado, a las 23:30 hs. tocamos en "Sabina Bar", San Martín 1451, Rosario.


Según tenemos entendido este año finalizás tus estudios en el Profesorado de Música. ¿ Tenés pensado seguir trabajando como preceptor en el colegio o te gustaría ejercer?


- No se exactamente que será de mí cuando termine mis estudios, pero disfruto mucho de mi trabajo como preceptor, así tambien como enseñar.



Desde ya le damos las gracias a Sebastián por prestarse para esta entrevista. Como siempre con la mejor predisposición, simpatía y buena voluntad.